

¿Cómo elegir el Masterbatch adecuado según el polímero base?
En la transformación de plásticos, el éxito de la coloración no depende solo de la concentración o calidad del pigmento. El factor decisivo suele ser la compatibilidad entre el Masterbatch y la resina virgen.
1) Compatibilidad química y polaridad
La regla base en desarrollo es simple: "lo semejante se integra con lo semejante". La polaridad molecular determina si el Masterbatch se incorporará homogéneamente o si se comportará como un "cuerpo extraño" dentro del polímero.
2) Índice de fluidez (MFI): dispersión y reología
Para lograr dispersión real, la reología manda. En términos prácticos, la regla técnica es: el MFI del Masterbatch debe ser superior al de la resina base.
- Si el Masterbatch tiene un MFI menor (es decir, es más viscoso), el concentrado no se "abre" correctamente durante la mezcla y aparecen vetas, nubes de color o marmoleo.
- Cuando el Masterbatch tiene mayor fluidez, se distribuye rápidamente durante el cizallamiento en el husillo y logra dispersarse antes de que la resina base alcance su viscosidad de proceso, generando color uniforme y estabilidad lote a lote.
3) Estabilidad térmica y puntos de fusión
El carrier del Masterbatch debe tener un punto de fusión igual o ligeramente inferior al de la resina base. Esto asegura que el concentrado funda temprano y disperse bien desde la etapa inicial del proceso.
4) Carriers universales: ¿cuándo sí convienen?
Existen Masterbatches con carriers "universales", diseñados para operar en un rango más amplio de resinas.



