

¿Cómo se desarrolla un color a la medida?
Un color a la medida se desarrolla en cinco etapas, de la referencia al estándar de producción. Te explicamos qué datos enviar y cómo validarlo en tu línea.
Tu planta inyecta tapas de polipropileno para una marca de detergente que acaba de renovar su azul corporativo. El laboratorio de tu proveedor igualó el tono en pocos días, la placa coincidió con la referencia y el área de mercadotecnia la firmó sin objeciones. En la primera producción, el color salió perfecto y las tapas salieron ovaladas: el pigmento elegido aceleró la cristalización del polipropileno, la pieza se contrajo de forma desigual y el sello dejó de cerrar contra la botella. La línea de llenado de tu cliente detuvo el envasado, varias tarimas de tapas regresaron a tu almacén y el lanzamiento cambió de fecha por un color que había pasado todas las pruebas de color.
Un color a la medida se desarrolla en cinco etapas: definir la referencia y las condiciones de uso, elegir pigmentos compatibles, igualar el tono sobre tu resina, validar una muestra en tu línea y fijar el estándar de producción.
Por qué un color que coincide en la placa puede fracasar en tu línea
Un desarrollo de color responde dos preguntas al mismo tiempo. La primera es visual: si el tono coincide con la referencia. La segunda es técnica: si los pigmentos que producen ese tono resisten tu proceso, tu resina y la vida de tu producto. El caso de las tapas muestra lo que ocurre cuando solo se contesta la primera. Un desarrollo bien hecho arranca por la segunda, porque define qué pigmentos pueden entrar en la fórmula antes de buscar el tono.
Pigmentos que alteran la resina: contracción, deformación y migración
Algunos pigmentos orgánicos, como ciertos azules y verdes de ftalocianina, actúan como nucleantes en el polietileno de alta densidad y en el polipropileno. Aceleran la cristalización y cambian la contracción de la pieza. En una placa de prueba el efecto pasa inadvertido; en una tapa, una caja o una pieza plana con tolerancias dimensionales, aparece como deformación. Otros colorantes migran en resinas flexibles o con plastificante y manchan lo que tocan, un mecanismo que ya explicamos en el artículo sobre el color que mancha todo lo que toca. Por eso la lista de pigmentos posibles se depura antes de igualar el tono.
Temperatura y tiempo de residencia: el calor que cambia el tono
Cada pigmento tiene su propia estabilidad térmica. En nuestro catálogo hay pigmentos que resisten desde 140 °C hasta 300 °C, según el tono. Un amarillo que soporta la extrusión de una película de polietileno puede virar en la inyección de un policarbonato. Un tono que sale bien en la máquina del laboratorio también puede degradarse en un cañón grande, donde el material permanece más tiempo. Por eso la temperatura de tu proceso y el tiempo de residencia entran al desarrollo como datos de partida, junto con la referencia.
Lo que necesitamos saber de tu pieza antes de formular
La calidad de un desarrollo depende de la información con que arranca. Una referencia sin contexto obliga al laboratorio a suponer, y cada suposición equivocada se paga en la validación o, peor, en producción. Estos son los datos que conviene enviar desde el primer correo.
La referencia: muestra física, Pantone o RAL
Desarrollamos igualaciones a partir de una muestra física o de una referencia Pantone o RAL. La muestra física en plástico es la referencia más confiable, porque ya trae el efecto del sustrato. Una guía impresa en papel exige traducir el tono a otra superficie, como explicamos en el artículo sobre el mito del Pantone perfecto. Si la referencia es una pieza moldeada, indica en qué resina está hecha y si tiene textura o brillo, porque ambos cambian la percepción del color.
Resina, proceso y dosificación objetivo
La resina determina qué pigmentos son compatibles y cómo se ve el tono: el mismo azul luce distinto en polipropileno que en ABS. El proceso define la temperatura, el esfuerzo de corte y el espesor final, y cambia mucho entre inyección, extrusión de película y soplado. La dosificación objetivo, que en nuestros desarrollos va del 1 al 4 %, fija la carga del masterbatch. Si tu dosificadora trabaja mejor al 2 %, la fórmula se calcula para ese número desde el inicio.
Condiciones de uso y requisitos regulatorios
Una pieza para exterior necesita pigmentos con buena solidez a la luz y, con frecuencia, un estabilizante UV en la misma fórmula. Un envase para alimentos requiere una formulación que cumpla regulaciones FDA para contacto directo o indirecto. Una pieza que se ensambla junto a otras de distinto proveedor pide una tolerancia de color más estrecha. Cada uno de estos datos elimina opciones y evita aprobar un tono que después tendría que reformularse.
Del laboratorio a la fórmula: cómo se iguala el tono sin sorpresas
Selección de pigmentos y primera receta
Con la lista de pigmentos compatibles, el formulador busca la combinación que reproduce la referencia con el menor número de componentes posible. Una fórmula con pocos pigmentos se repite mejor de un lote a otro y reduce el riesgo de que el color cambie bajo otra luz. La primera receta se apoya en la medición espectrofotométrica de la referencia y en la experiencia acumulada. En Pigmentos Químicos sumamos más de 20,000 formulaciones desarrolladas en más de 30 años fabricando masterbatch.
Ajustes contra la referencia bajo varias luces
La receta se procesa en la resina indicada, se moldea una placa y se compara con la referencia, con el espectrofotómetro y en cabina de luz bajo varios iluminantes. Las coordenadas de color indican hacia dónde corregir: más claro o más oscuro, más rojo o más verde, más amarillo o más azul. Cada ajuste se repite hasta que la diferencia queda dentro de la tolerancia acordada. En el artículo sobre colorimetría industrial explicamos cómo se calculan esas diferencias; para el desarrollo, lo importante es que la tolerancia y las condiciones de medición queden definidas antes de la primera placa.
Dispersión y resina portadora: el tono que se repite en máquina
Una igualación perfecta en laboratorio sirve de poco si el pigmento se dispersa distinto en tu equipo. La resina portadora del masterbatch debe ser compatible con tu resina base y fundir en un rango parecido. El pigmento, además, debe quedar bien disperso en el pellet, para que tu tornillo solo tenga que distribuirlo. Una dispersión deficiente produce puntos, rayas y un color más débil del esperado, aunque la fórmula sea correcta.
La validación en tu línea: el paso que protege tu lanzamiento
La placa del laboratorio demuestra que la fórmula reproduce el color. La validación en tu planta demuestra que ese color sobrevive a tu máquina, tu molde y tu perfil de temperaturas. En el caso de las tapas, una prueba con medición dimensional habría mostrado la deformación antes de que la encontrara la línea de llenado de tu cliente.
Muestra de un kilo sin costo para probar en máquina
Con cada desarrollo preparamos una muestra de 1 kg sin costo para que la pruebes en tu proceso de transformación. Conviene procesarla con la dosificación objetivo, en la máquina y el molde de producción. Además del color, revisa las propiedades que importan en tu pieza: dimensiones, cierre, brillo, resistencia o soldadura. Ya dedicamos un artículo a por qué producir volumen sin validar una muestra puede salir más caro; en un color nuevo, ese paso pesa todavía más.
Aprobación con pieza de referencia y condiciones escritas
La aprobación cierra con una pieza o placa firmada por ambas partes, que se convierte en el estándar físico del color. Junto con ella conviene dejar por escrito las condiciones de medición: fórmula de diferencia de color, iluminantes, observador y tolerancia. Ese expediente resuelve cualquier duda futura, porque cada lote se compara contra la misma referencia y con las mismas reglas.
Cómo desarrollamos tu color en Pigmentos Químicos
Cuatro pasos, de tu estándar a tu línea de producción
Nuestro proceso tiene cuatro pasos. Primero nos envías una muestra física como estándar o las especificaciones técnicas del color que buscas. Después formulamos en laboratorio el masterbatch para tu resina y tu proceso, y preparamos la muestra de un kilo. Tú la recibes y verificas que funcione en tu línea. Con tu visto bueno, emites la orden de compra y entregamos el pedido completo en 7 a 10 días hábiles, con certificado de calidad, hoja técnica y hoja de seguridad.
Pedido mínimo, resinas y repetición del color
Un desarrollo a la medida parte de 100 kg y trabaja con PE, PP, PS, PC, PET y ABS; para otras resinas evaluamos la compatibilidad antes de cotizar. Somos socios autorizados de Pantone y operamos con un sistema de gestión de calidad certificado ISO 9001:2015, con trazabilidad por producción. Esa trazabilidad permite que el color que apruebas hoy se repita en cada pedido futuro. También permite revisar cualquier cambio de tu proceso contra la fórmula y el estándar originales.
Un color a la medida se desarrolla con información completa, pigmentos elegidos para tu proceso, una igualación medida y una validación en tu propia línea. En Pigmentos Químicos formulamos tu masterbatch sobre tu resina, te enviamos un kilo sin costo para probarlo y seguimos un proceso reproducible para que el color se repita en cada pedido. Envíanos tu referencia, tu resina y tu proceso en https://pigmentosquimicos.com
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda un desarrollo de color a la medida?
La igualación depende de qué tan compleja sea la referencia y de cuántos ajustes pida. Una vez que apruebas la muestra en tu línea, entregamos el pedido en 7 a 10 días hábiles. Para acortar el proceso, envía desde el inicio la referencia física, la resina, el proceso, la dosificación objetivo y las condiciones de uso de la pieza.
¿Puedo pedir un color a la medida con aditivos incluidos?
Sí. Podemos formular un solo masterbatch que lleve el color y el aditivo que necesita tu pieza, por ejemplo un estabilizante UV para piezas a la intemperie. Dosificar un solo material simplifica tu operación y evita que dos concentrados entren en proporciones distintas.
¿Qué pasa si cambio de resina después de aprobar el color?
Hay que validarlo de nuevo. Otra resina, incluso del mismo tipo, puede mover el tono por su color natural, su transparencia o su índice de fluidez, y puede cambiar la compatibilidad con la portadora. Avísanos antes del cambio para revisar la fórmula y probar una muestra sobre la resina nueva.




